sábado, 5 de noviembre de 2016

SI UN NIÑ@ HABLARA: Decálogo de las necesidades educativas de un niñ@ de 0-6 años.

Vivimos en un mundo frenético donde la falta de tiempo parece ser el ingrediente que más abunda en la vida de todo el mundo, pero aun así no dejamos de añadir cosas a nuestras vidas para estar más completos, para llegar más lejos y para ser más felices.... Además, esta actitud no se encuentra relacionada con un tipo de profesión, ni ubicada en un tramo de edad concreta, pues abarca a cualquier persona adulta que viva inmersa en nuestra sociedad. No obstante, y aunque pienso que en muchas ocasiones somos marionetas de la "inercia social", que nos lleva a seguir el ritmo de la mayoría, nuestra condición de adultos nos debería permitir poder elegir y decidir qué ritmos y qué objetivos queremos marcarnos en nuestra vida, es decir, podemos reflexionar, si quisiéramos, sobre qué necesitamos realmente y qué nos hace felices. En cambio, una situación muy distinta tienen los niños y niñas en sus primeros años de vida, que igualmente padecen este ritmo acelerado de aprendizaje exprés en esta sociedad que les ha tocado vivir, donde no pueden elegir, añadir o quitar, y la cual parece no respetar los ritmos de su propia naturaleza.


Los niños y niñas en sus primeros años  de vida no tienen la oportunidad de elegir, de protestar, de reflexionar y cuestionar, de defender sus intereses, por lo que están en manos de lo que los adultos que les rodeamos creamos y pongamos en práctica. Sin embargo, existe mucha información sobre el niñ@ en la edad infantil de 0 a 6 años, la cual está enmarcada en las grandes bases teóricas de la Pedagogía y Psicología sobre la infancia, que detallan perfectamente las características evolutivas, sus necesidades físicas y psicológicas, describen y hablan sobre su naturaleza, sobre la manera en que un niñ@ debe  aprender, y sobre todo sobre la necesidad de respetar sus ritmos de desarrollo para vivir y crecer feliz.


Sin embargo, como ya sabemos, no toda la información que se ofrece hoy día sobre el niñ@ sigue  sus verdaderas necesidades, ya que desgraciadamente, la sociedad actual, movida por el consumismo, nos ha llevado a tener creencias erróneas sobre los niños/as y sobre sus necesidades. Por ello, si un niño/a pudiera tener capacidad de reflexión y crítica en defensa de sus intereses nos diría:


DECÁLOGO DE DEFENSA DE LAS NECESIDADES DE LA INFANCIA QUE HARÍA UN NIÑ@ DE 0-6 AÑOS A SU FAMILIA, A SUS MAESTR@S y a la SOCIEDAD

Soy muy delicado/a, todo lo que me digas y me hagas puede afectar  en  mi desarrollo como persona y a mi autoestima. El daño o el bien que me hagas no se puede apreciar a simple vista, pero tenerme en tus manos y/o enseñarme es una gran responsabilidad. Tenlo en cuenta.



Soy un niñ@, estoy lleno/a de emociones, muy variadas en el día y necesito expresarlas todas, incluso las que molestan a los adultos. Controlarme en complicado todavía, así que necesito ayuda.



No soy más feliz por tener más cosas, lo material no es importante para mí. El consumismo es algo que aprendo por imitación.




Prefiero compartir con mi familia, con mi maestr@, que tener todos los juegos a mi alrededor. A mí lo que me llena son las relaciones y las interacciones. Sé que a veces molesto, pero lo que quiero es tu atención.



Si estabais deseando que hablara y caminara con un año, ¿por qué ahora no me escucháis y pretendéis que esté quieto/a?. No puedo, mi naturaleza me lo impide.


Soy independiente a los demás, no me compares, no soy ni más lento/a ni más rápido/a que otro niño/a, sólo sigo mi ritmo. Respétalo e indaga cuáles son mis cualidades en las que destaco.



Tengo una gran capacidad para aprender, pero no te olvides lo que realmente debo aprender, la edad que tengo te puede dar una pista. Son los primeros años de mi vida, ¿qué crees que es importante?. si no te acuerdas, documéntate bien, que hay mucho escrito sobre mí.



Aprendo jugando, explorando, vivenciando y descubriendo, manipulando y sólo si estoy motivado/a. Si me haces aprender algo para lo que no estoy preparado/a me vas a hacer sentir mal y no lo voy a aprender realmente bien. Esto puede tener consecuencias negativas en mi futuro y lo peor es que yo no me doy cuenta de eso y pasaría desapercibido. Sé profesional. 


No me prepares para ser un adulto de provecho, haz que sea ahora un  niñ@ feliz. Qué manía con que me tengo que preparar para la siguiente etapa, ¿y cuándo disfruto de ésta?. Es irrepetible y básica, no lo olvides.


Mi mundo está muy alejado al de los adultos, así que veo y disfruto las cosas de otra manera. No pretendas que yo te comprenda a ti, eres tú quien me tienes que comprender. Sé que necesitas mucha paciencia, pero créeme que también tengo que tenerla contigo.




He escrito estas 10 frases, acompañándolas con viñetas del conocido pedagogo Francesco Tonucci "FRATO"), porque creo que recogen lo que un niñ@ podría decirnos a las personas adultas para dar respuesta a situaciones que, en ocasiones, se dan en la escuela o en el hogar y sociedad, con respecto a las exigencias que se imponen a nuestros pequeños. Nos olvidamos de que son niñ@s, de que necesitan aprender divirtiéndose y respetando su ritmo de desarrollo, pues no por enseñarles antes algo van a aprenderlo mejor, hasta me atrevería a decir que ni siquiera van a aprenderlo bien. Cada día les estamos echando a las espaldas la presión de que tienen que saber leer cuanto antes mejor, porque tienen que estar preparad@s, porque la vida luego les va a exigir, pero ¿de qué sirve eso si no lo hacen disfrutando y siguiendo el ritmo natural de su desarrollo?. Evidentemente, los adultos tenemos la gran suerte de que los niñ@s aprenden incluso con cualquier método y con cualquier maestr@, pero lo que sí es seguro es que esos aprendizajes no llegan a interiorizarse ni a consolidarse de forma correcta. La pena es que la negligencia en cuestiones de educación no se aprecia a simple vista, y un error en estas cuestiones puede afectar al desarrollo de una persona, pero pasar desapercibido.

Luchemos contra este ritmo acelerado que está marcando la sociedad a nuestros pequeñines y demos un paso hacia delante para defender una infancia como debe ser, respetando la naturaleza de los niñ@s y sus necesidades e intereses, que son muchos.











2 comentarios:

Cristina López Durán dijo...

Gran verdad, pero ¿porque detenernos en los 6 años? Es una pena, yo creo que deberían poder aprender de forma motivadora, lúdica e ilusionante a cualquier edad. Y en general frenar nuestro ritmo de vida, menos actividades extraescolares impuestas y más jugar con los amigos al aire libre.

Rosa dijo...

Hola Cristina, estoy totalmente de acuerdo contigo. De la Etapa de Infantil a la Etapa de Primaria hay sólo una delgada línea que los separa y sin embargo, hay muchos cambios en la manera de plantear la enseñanza. Por ello, lo que hay que evitar, en primer lugar, es que estas prácticas más tradicionales de enseñar se introduzcan en la Educación Infantil, alegando con ello presiones y exigencias de "preparar para la siguiente etapa", sino todo lo contrario, es decir, que se vaya contagiando la visión de que aprender jugando y manipulando es la mejor manera con la que adquiere el conocimiento cualquier niño de cualquier edad.
Gracias por tu comentario y reflexión.
Un saludo.