miércoles, 27 de abril de 2016

Creatividad: ración doble por favor

 
Me gusta pensar que las cosas pueden cambiarse, que las cosas no son así porque así han sido siempre...., me gusta soñar que las cosas que no van bien irán mejor y me gusta sentir que puedo formar parte de ese cambio. 
Se dice que hay personas que ven la vida con el vaso medio vacío, otras con el vaso medio lleno, así que creo que es importante tenerlo siempre que se pueda lleno a rebosar, que de caerse y vaciarse siempre hay tiempo.
Hay un libro precioso, que ofrece una visión muy positiva y reflexiva de la manera de ver a los niñ@s, tanto desde la escuela como alumn@s, como desde casa como hij@s. Me encanta la manera en que el autor explica lo imprudente que es anticiparse a juzgar las capacidades de una persona, concretamente de un niño, y lo importante que es estimular su creatividad para su desarrollo.










 
Es muy conocido y se titula TODOS LOS NIÑOS PUEDEN SER EINSTEIN, de Fernando Alberca. Es un libro de consulta, estructurado en capítulos, para poder acceder al que en ese momento interese. Merece la pena tenerlo y poder leer los consejos y conclusiones de este profesor.


Qué mejor lugar para poder participar en esta aportación a la infancia que una escuela. Para mí ser maestra no sólo es serlo, sino sentirlo. Creo que es una responsabilidad enorme la de poner en tus manos unas cabecitas y corazones de 3, 4 y 5 años, para educar y enseñarles las cosas importantes.  Pero, ¿qué es lo importante para un niñ@ de esa edad?. Debemos ser conscientes que nuestras acciones, nuestra manera de ver la vida y nuestra actitud será un ejemplo para los niñ@s y esa forma de verla, de afrontarla, de explorarla y de disfrutarla será la que les lleve a adquirir con ilusión todos los conocimientos necesarios. Me gusta mucho una frase que escuché una vez de una ponente de unas Jornadas de Educación a las que asistí y desde entonces la llevo conmigo, porque me ayuda a reciclarme cada día

"Los niños no aprenden, los niños te aprenden"

Es increíble la manera en que te imitan, cogen tus frases, incluso gestos, tu manera de resolver los problemas, de buscar soluciones, en definitiva, de ver la vida. Si te gusta el deporte les llamará más la atención el deporte, porque tú no puedes evitar que te guste y se note. Pero si te gusta el arte, estoy segura de que los niñ@s también se apasionarán con las mejores obras.

En una clase, cada niñ@ aporta al grupo lo que vive en su familia, viene al cole con algún objeto especial en su mochila, algún descubrimiento, un recorte de papeles o un dibujo de regalo, contando sus experiencias, lo que ha hecho con su padre o con su madre, lo que se ha comprado, a dónde ha ido o lo que se le ha ocurrido a su abuelo. Cada niñ@ es diferente, se nota en él lo que a la familia le gusta, y es maravilloso que quieran ser lo que ven, pues esas personas son su modelo, sus héroes o heroínas y hablan con pasión de cada anécdota que viven en casa. Seamos conscientes, por tanto, familias y docentes, de hasta qué punto influenciamos en nuestros pequeños para bien o para mal en su desarrollo.

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